- Los jadeos, Maricarmen, y esos gritos, hija. Y nosotras con estas paredes de papel. Y a veces se equivocan con el telefonillo del portal, y llaman a mi piso a voz de cuello: '¿¡Aquí es con las furcias!?'.
- Ooño, es que esto con Franco no pasaba...
- Así está el mundo con estos progres. Ah, no, que ya ha vuelto el PP. Da igual, ¿habéis hablado ya con el administrador del edificio?
- Jó, Encarna. Sólo el disgusto me ha quedao. Pero sé que un concejal viene mañana por el barrio...
- Venga ya... ¿qué vamos a hacer, una manifestación? ¿Sólo usted y yo?
- No, iña. Mejor pongamos unas consinas como hacen en las marchas del paro... Mire, tengo 2 sábanas viejas. Yo cuelgo una de mi balcón, y usted cuelga otra del que está al lao.
- Mú bueno, Maricarmen. Una que diga 'QUEREMOS TRANQUILIDAD'.
- Ya. Y esta sábana que está más chica que diga 'fuera prostitutas'...
- Que no cabe, hija. Mejor 'PUTAS FUERA' que además tiene más potencia. Anda, que hay cabreo.
- Puuu... taaas... fueee... raaa. Listo.
- Qué mono... Venga, cuélguela de allá y las juntamos aquí en el medio.
- Buen trabajo, que a gusto me he quedao...
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario